Sleepmaxxing: qué dice la ciencia sobre los trucos para dormir mejor
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Nos obsesionamos con optimizar el sueño, pero a veces olvidamos lo más importante: levantarnos sintiéndonos descansados. ¿Qué dice la ciencia sobre las nuevas tendencias para dormir mejor?
El sleepmaxxing se ha convertido en una tendencia viral que busca optimizar el descanso al máximo: dispositivos que puntúan nuestro sueño, rutinas nocturnas, suplementos y técnicas que prometen noches perfectas.
El objetivo es bueno: queremos dormir mejor, tener más energía y sentirnos bien. Pero ¿podemos acabar poniendo demasiada presión en algo que debería ser natural?
La paradoja de querer dormir perfectamente
El Dr. Estivill, especialista en sueño, advierte de una paradoja: cuanto más intentamos controlar cómo dormimos, más presión podemos añadir al momento de descansar.
Existe incluso un término para describir la preocupación excesiva por conseguir puntuaciones perfectas en los dispositivos de seguimiento del sueño: la ortosomnia.
Podemos despertarnos después de una noche razonablemente buena, consultar nuestro reloj y acabar pensando que hemos dormido mal porque la puntuación no es la esperada.
Nos centramos tanto en las horas, las fases y las métricas que nos olvidamos de lo más importante: ¿cómo nos sentimos cuando nos despertamos?
Dormir bien no debería convertirse en otra tarea pendiente.
¿Qué tendencias están respaldadas por la ciencia?
No todas las prácticas que se hacen virales cuentan con la misma evidencia.
El mouth taping, por ejemplo, consiste en sellarse la boca con cinta adhesiva para forzar la respiración nasal. Aunque se promociona como una forma de reducir los ronquidos y mejorar el descanso, la evidencia disponible es muy limitada y existen riesgos, especialmente en personas con problemas respiratorios durante el sueño. No se recomienda practicarlo sin valoración médica.
Menos métricas. Más sensación de descanso.
En Mantea creemos que el descanso empieza cuando dejamos de exigirnos tanto y le quitamos presión.
La única presión que aprobamos para dormir es la del nórdico encima de nuestro cuerpo. Los estudios sugieren que esta sensación de presión ayuda a reducir la ansiedad y favorecer el descanso en determinadas personas.
No se trata de buscar una solución milagrosa, sino de descubrir qué hábitos y sensaciones nos ayudan a descansar mejor.
Sin métricas que perseguir. Sin objetivos que cumplir. Solo el placer de parar, desconectar y descansar.